Ciudadano a un precio

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El gobierno implantará otorgar el permiso de residencia a aquellos inmigrantes sin papeles que compren una vivienda por un valor igual o superior a 160.000€, este era el titular que nos dejaban ayer con respecto al tratamiento que da este gobierno a los colectivos de "sin papeles", pero claro, no hace mucho el titular era otro, el de dejar sin tarjeta sanitaria a todo aquel que no tuviera papeles, eso sí, el inmigrante que la quiera la podrá tener pagando una cuantiosa cantidad anual, o lo que es lo mismo, si no tienes dinero no mereces estar sano.

Este gobierno ha puesto el acento sobre la inmigración ilegal, primero en la sanidad, luego precisamente en el sector que nos llevó a esta crisis, el inmobiliario. En el primero de los casos se busca criminalizar y señalar con el dedo a quienes según todas estadísticas menos uso y gasto de la sanidad han hecho durante todos estos años, dejando a un lado y desatendiendo razones humanitarias y sanitarias nacionales para apuntalar más la idea de clases, clase alta, clase media (inexistente), clase baja (mayoría) y el resto, de quienes pretenden que no sean ni clase social, una parte de sociedad que sin recursos y al margen de todo no deban ni puedan ser considerados ciudadanos. En el segundo de los casos se esta potenciando la llegada de mafias extranjeras que mediante el blanqueo de dinero se podrían así establecer de forma legal en España, una amenaza en toda regla en la línea de otras medidas llevadas a cabo por este gobierno que no hacen más que favorecer la evasión de impuestos y el cometer fraudes contra Hacienda.

Visto así podemos afirmar que estamos ante la ruptura absoluta de aquello mal llamado estado del bienestar, estamos ante un estado que reconocerá a sus ciudadanos por el nivel adquisitivo que tengan, por el precio que estén dispuestos a pagar, no digo esto por estas medidas, sino por los recortes que a cada uno de nosotros se nos vienen aplicando, desde los recortes de sanidad favoreciendo la privada, la subida del IVA, los deshaucios, la precarización y destrucción del sistema de educación público y un largo etc.    
No son recortes forzados por la crisis, son la aplicación de una ideología con motivo de la crisis, unos cambios que se cebarán con aquellos más desfavorecidos, quienes precisamente dejarán de ser ciudadanos.

 

Imagen:  [ changó ]

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